¿Qué empresas van a garantizar su supervivencia?

Lo podemos ir percibiendo si nos atrevemos a interactuar con la naturaleza en toda su extensión.
La naturaleza lleva aquí más de 4.500 millones de años, 22.500 veces más que el ser humano.
Realmente no necesita a las personas pero nosotros la necesitamos a ella. Dependemos de ella.
Si ella prospera nosotros prosperamos, si ella se debilita nosotros nos debilitamos, es un puro reflejo de nosotros mismos. Pero pase lo que pase ella seguirá, es el único medio de vida cien por cien ecológico y sostenible debido a sus propias estructuras, procesos y procedimientos para funcionar y conservarse.
Es una fuente de inspiración, aprendizaje y creatividad. De ahí que es efectivo y provocador extrapolar a las organizaciones y a la sociedad su modo de ser y de actuar.

“Yo no soy dueña de la tierra, yo soy la tierra, la tierra soy yo, la tierra y yo somos uno”

La naturaleza no tiene paredes, en ella se avivan nuestros sentidos y nos invita a instalarnos en el presente, es conciencia en acción. Hemos de tener claro que estamos diseñados para vivir en el presente pero ¿Qué nos lo impide? Nuestras cargas del pasado nuestras preocupaciones del futuro y estar mayormente centrados en lo que está mal, en lo que falta, en la carencia.
Estamos muy poco en el aquí y en el ahora que es dónde las cosas realmente están sucediendo.
Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el anticipar en el recordar y nos hemos olvidado de Ser,
de nuestra naturaleza verdadera que es dónde yace nuestro potencial completo.
Destruimos nuestro planeta porque no estamos aquí y tampoco amamos verdaderamente porque es imposible amar sin estar presentes. Vivimos en la dualidad de la mente (lo bueno lo malo, lo correcto lo incorrecto) siendo violentos con nosotros mismos y criticando al exterior.

Cuando estamos perdidos en el constante parloteo de nuestra mente no podemos discernir de lo que es real y lo que es irreal reaccionando y protegiéndonos ante amenazas que ni siquiera existen.
Solo cuando soltamos la rigidez de la mente pensante obtenemos una nueva visión y experimentamos la transformación. Es el viaje hacia dentro de uno mismo, es el autodescubrimiento, el verdadero viaje...

Al caballo no le importa el puesto que ocupamos, no busca nuestra aprobación, son ellos mismos todo el tiempo, no están preocupados por su imagen, el poder o en tener razón. Son sumamente claros en su comunicación, no se guardan nada. Responden a lo que estamos siendo y a nuestras acciones de una forma libre y honesta, dándonos la posibilidad de investigar, probar, indagar y realizar los cambios que consideremos oportunos para encontrar el equilibrio, la paz, la armonía, la cooperación, la creatividad, la alegría que todos deseamos. El caballo está dispuesto a servir al humano. La base de su supervivencia es la paz y la armonía, rodeados de quietud. Son naturaleza, somos naturaleza pero que demasiadas veces obviamos.

"Necesitamos a la naturaleza para vivir, además puede mostrarnos el camino de regreso a casa a nuestra esencia verdadera y ella a través de nuestro redescubrimiento, de nuestra conciencia puede llegar a conocerse a si misma"  

Interactuar con caballos es aprender con grandes maestros. Nos muestran que para ganarnos su confianza, para que quieran cooperar y construyamos una relación de afecto sólo es posible si hay comprensión entre ambos. Hemos de generar las condiciones para que se sientan bien, saber qué nos une, qué somos, conocer sus necesidades, atenderlas y mirar por el bien común.
Saber que la calma es muy importante para ellos, la claridad, la transparencia, estar coordinados, saber tranquilizar sus miedos, permitirles participar y mostrarles hacia dónde vamos, creando un sentimiento de unidad. Sólo así nos verán como líderes.
Establecen relaciones basadas en el respeto, la igualdad y la entrega desinteresada. Su comportamiento está dominado por las emociones por lo que si no le doy un trato de igual a igual lo siente, si no le respeto tal como es lo sufre, si no confío en el no podrá confiar en mí y se va, si le presiono demasiado también se va. Cómo percibimos un caballo, nuestros pensamientos, emociones, la energía que emitimos, son elementos que el caballo percibe y que mostrarán su predisposición a cooperar o a resistirse.
Los seres humanos somos emocionales, es lo que conecta nuestros corazones. Es lo que nos hace humanos y es lo que nos da esperanza, alegría y creatividad. Nos enseñaron a tapar ciertas emociones pero necesitamos las emociones ellas nos unen y hemos de saber que no existen emociones malas o buenas son solo energía que simplemente necesitamos permitirnos sentir para que puedan disolverse.

A través de diferentes dinámicas con los caballos y en la naturaleza, dónde el ambiente contagia, vamos entrando en materia impregnándonos de su Esencia, de su Ser, de su Presencia tomando contacto poco a poco con quién realmente somos y estando a gusto haciendo cosas juntos.

En nuestros talleres te conectas con la serenidad, la confianza, la sensación de ser más humano y estar más en el presente, te llevas nuevos aprendizajes que de otra manera son difíciles de ver y no te dejan indiferente, dándote cuenta de lo realmente importante.
Lo que vives y experimentas aquí lo integrarás más fácilmente en ti, en tu organización porque interactuar con seres vivos de distinta especie que pesan entre 400 y 500kgs nobles y pacíficos impacta y lo que practicas con todos los sentidos lo aprendes. Es un entrenamiento del vínculo y sólido equipo que podemos crear tanto con nosotros mismos como con los demás. Es humanidad, es conciencia, es cooperación, es presencia, es creatividad, es disfrute, es saber hacia dónde vamos, es SER…

Las empresas que van a garantizar su sostenibilidad son aquellas que están dispuestas a integrar una cultura centrada en las personas. Aquellas empresas que contribuyan a desarrollar el potencial completo de sus empleados, dispuestas a cambiar un yo por un nosotros, con un noble propósito, con aporte de bienestar a sí misma, a la sociedad y a su entorno, sabiendo que todos somos uno.

Actualmente sabemos que el valor del autodescubrimiento es mucho mayor que el valor de la cuenta de resultados. Es importante el éxito externo pero en el interior de las organizaciones se anhela algo más.
Una vez descubren cual es su auténtico valor surge una nueva energía. Se trata de liberarse de todo lo que la organización no es para expandir lo que verdaderamente es. La conciencia es un foco y con él viene la claridad, una vez la estabilizamos todo lo demás tiene muy poca importancia.

El mundo cambia y nosotros también debemos hacerlo, pero…
¿Estás dispuesto a cambiar? ¿Estás abierto a la Transformación a la Evolución?


"A medida que vayamos creciendo como Seres Humanos crecerán nuestras empresas" 

Con pasión,
Marianne G.S.

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