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¿ESTOY DISPUESTA A QUE ME VEAN COMO UNA ESTÚPIDA?



El otro día me “abalancé” sobre un conocido para comentarle algo sobre el trabajo que realizo con caballos (Autoliderazgo Asistido con Caballos). No acostumbraba a tener este tipo de comportamientos por miedo al qué dirán o a verme como una estúpida por no expresarlo adecuadamente o ser inoportuna. Pero me dije: “Marianne es importante dar a conocer lo que haces”  así que (imaginariamente) me cogí a mi misma de la mano y a su lado me planté, afrontando mis miedos.

Hasta reunirme con él tuve que subir varios escalones y además corriendo porque si no, no le hubiera alcanzado y podía perderle de vista, por lo que llegué algo exhausta y con la respiración algo entrecortada pero una vez me puse a su lado me lancé a contarle lo que tenía en mente.

Nada más terminar la conversación estuve a punto de enjuiciarme por cómo lo había hecho pero lo paré en ese preciso instante porque recordé que una de las razones por las que sufrimos es porque tenemos juicios y críticas constantes hacia nosotros mismos.

Las personas hacemos cosas estúpidas y necesitamos ver eso. Se trata de poder decir: si a veces soy pesada, ah sí soy tonta, ah sí me equivoqué. Cuando estoy dispuesta a que se me vea como estúpida
¿Sabes qué? ME SIENTO LIBRE para ser quién realmente soy y reconectarme con la inocencia (capacidad de estar completamente presentes), la espontaneidad y la naturalidad.
Esto es precisamente lo que necesitamos los adultos,  reavivar la inocencia y espontaneidad perdida de la infancia mientras conservamos la madurez y el sentido de responsabilidad, liberándonos de todos nuestros corsés y mostrándonos tal como somos desde nuestra autenticidad.

Lo que estoy siendo en cada momento es lo que es, puedo ser entretenida, puedo ser irritante, puedo ser adorable, puedo ser brusca, pesada o cálida y me encanta todo eso, porque poco a poco voy eliminando los juicios que tengo hacia mí de manera que me estoy convirtiendo en mi persona favorita y como consecuencia amo a todos los demás. Si te amas a ti mism@ estas irradiando eso, estás proyectando eso.

Vas a ver que cuando el juicio se va internamente también se va externamente porque todos los seres humanos simplemente estamos teniendo una experiencia humana y cada persona está en una escala diferente de esa experiencia y que lo que ves afuera, absolutamente todo, también eres tú.

Dejemos de tomar nuestra experiencia humana tan seriamente porque en realidad no es seria, sólo los humanos creemos que es todo tan importante.  Necesitamos saber que cada camino es correcto y nada es importante. Vivimos experiencias y si estamos abiertos a verlo desde aquí, veremos el “regalo” que yace detrás de cada una.
Los animales son ellos mismos no se avergüenzan, no les ves mirándose en el reflejo del agua a ver si están gordos, ni querer ser otra cosa, ni estar en otro lugar  que no sea aquí y ahora, o criticándose porque han dicho o hecho esto o aquello. Son ellos mismos todo el rato, abrazan lo que es fluyendo con los cambios en su entorno. Por eso interactuar con caballos es todo un deleite. Su respuesta a nuestras acciones es inmediata honesta y desinteresada. Una de las dinámicas que trabajamos con los caballos es sentirnos libres de ser nosotros mismos sin miedo a equivocarnos lo cual fomenta la inocencia, espontaneidad y naturalidad.

¿Te animas a probar?

Con amor,
Marianne G.S. 

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