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¿Te centras en la carencia o en la abundancia?

Normalmente estamos  siempre pidiendo algo, como por ejemplo que la economía, los empleados, proveedores, administración, el jefe, el marido, la mujer, los hijos y un largo etcétera, de una u otra manera cambien. 
Es decir siempre me falta algo,  carezco de algo y precisamente ese sentimiento de carencia es lo que me viene de vuelta, porque a través de ese sentimiento estoy creando las circunstancias para que eso ocurra.

Y como ves  funciona al revés de lo que creemos. Si estoy desde la carencia creo más de eso y “vualá” recibo más de eso. Por tanto si quiero que mi vida cambie, NO he de vivir en un estado de resistencia interior o negación. Porque  este estado me  desconecta del momento presente y me impide apreciar, valorar y agradecer lo que si tengo.

Por tanto tú eliges desde dónde quieres estar, desde la carencia o desde la abundancia interna.
Porque si estoy creando desde un lugar de carencia, un lugar desde donde no estoy valorando ni apreciando y me  centro en lo que me falta el miedo es tan grande, que jamás es suficiente.  La escasez o la carencia no tienen nada que ver con lo externo, es una percepción interna. 
En cambio si  aprecio lo que tengo, si agradezco, si creo ese sentimiento, entonces creo más de eso y puedo comenzar a ver y apreciar lo que me rodea, al estar desde aquí, estoy más despierta, creativa y abierta  a ver nuevas posibilidades y oportunidades, liberándome de la preocupación, la obsesión, el estrés.
Precisamente este estado de abundancia y apertura interna es lo que me ancla en el presente y estando desde aquí, recibo más de ello. 
Este cambio tan sutil, va a comenzar a crear una nueva realidad. Porque estoy en aquello que si es real, estando en el presente.

Cambia el foco y comienza a apreciar y agradecer aquello que si tienes, valora y aprecia a la gente que está trabajando contigo, crea ese sentimiento de  abundancia, conviértete en abundancia. 
Observa tus acciones, en que te estás enfocando: ¿En valorar, apreciar y agradecer lo que tienes o en  aquello que te falta y en lo que está mal, en que nunca es suficiente, protegiendo aquello que es tuyo? 
Este último enfoque, nos hace vernos cada vez más pequeños e insuficientes. 
Necesitamos ver esta limitación. 
¿Proteges tus limitaciones o te centras en dónde puedes dar, servir, apreciar ...?
Recuerda, aquello en lo que te centras, se expande. Conviértete en energía y contagia de energía a tus colaboradores.
¡En el mundo hay abundancia, vivimos en él, estamos integrados en él, somos parte de él! 


Foto: Taylor Leopold (unsplash.com)