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¿Cómo adaptarnos al nuevo escenario laboral y económico que se avecina?

Como todos sabemos, necesitamos adaptarnos al nuevo escenario laboral y económico, para ello, el pasado martes día 30 de junio, trabajamos con un grupo de personas (todos gerentes de diferentes empresas) a través de Adegi (Asociación de empresarios de Gipuzkoa) dónde miramos en profundidad aspectos necesarios para crear equipos de alto desempeño, interactuando con caballos en libertad, en la hípica Listorreta (Errentería, Gipuzkoa).



Cada uno vió y vivenció lo que desde su persona estaba necesitando en ese momento, experimentando como el caballo por su naturaleza, puede contribuir como medio para acompañarnos en el proceso de formación para el cambio y transformación colectiva hacia el nuevo escenario laboral y económico.

Comenzamos por revisar si creamos un vínculo con nuestros colaboradores, si generamos un ambiente de confianza y cómo sabemos si los empleados o colaboradores confían en nosotros.

Una vez expuesto por cada participante el modo de hacerlo, lo llevamos a la práctica con los caballos, Chabelo y Zeus. En esta parte, quedó sumamente claro, la importancia de crear un vínculo, la manera de acercarme al otro y crear un ambiente de confianza mutua, ya que sin estos pasos previos, no había colaboración ni participación por parte del caballo, simplemente estaba.

A continuación pasamos a realizar una serie de ejercicios dónde se planteaban diferentes desafíos para llevar a cabo con el grupo y con el caballo. En esta parte NO planteamos un propósito común.

Aquí pudimos observar como buscaban la aprobación del caballo, no se definieron roles ni para que lo hacían, por lo que se percibió falta de seguridad y confianza por parte del grupo, más bien estáticos, no había coordinación entre ellos, ni veían ni sentían al caballo cómo uno de ellos, sino como parte de una tarea que había que realizar, en lugar de verle como miembro integrante del equipo que siente, participa, contribuye y suma, por lo que pudimos percibir, una falta de conexión con el caballo.

En el siguiente ejercicio, SI propusimos un propósito común. De hecho pedimos a uno de los participantes expusiera una situación actual que estuviera viviendo, de manera que se creó un escenario de la vida misma.

La actividad tomó otro aspecto, se dieron cuenta, que para realizarse imperiosamente, requería la participación de todo el grupo y que se comprometieran con un propósito común y compartido por todos (esto es de suma importancia para todos, es la esencia).



Cada uno tomó un rol y comenzaron a definir metas bien concretadas, compartieron el modo de cómo hacerlo, sumando habilidades y conocimientos, comenzaron a coordinarse, observaban las reacciones del caballo y en base a sus comportamientos, realizaban los ajustes necesarios en cada momento, compartiendo el liderazgo y estando en el aquí y el ahora.

Lograron una sinergia y actuar como una unidad, lo que incrementó de manera significativa el desempeño del equipo, responsable de llevar a cabo una tarea de forma colectiva.

Tras la comida, retomamos las actividades, aumentando el grado de dificultad. Diseñaron nuevas metas y fueron directamente hacia el caballo y éste huía. Volvieron a rediseñarlas y volvía a ocurrir lo mismo. El caballo iba por un lado y ellos por otro, no lograban quisiera participar.

Tras la comida no volvieron a crear el vínculo y volver a generar un ambiente de confianza, por lo que el caballo no les veía como parte de la manada, sino cómo una amenaza que iba directamente hacia él, les veía como depredadores, creyendo que le iban a hacer daño, por ello, su constante huida. Hasta que una de las personas del grupo se dio cuenta y se pusieron a ello.

Tras volver a crear un ambiente de confianza y colaboración, el caballo tomó otra actitud, les permitió se acercaran a el y ahora si estaba interesado en participar, poniendo atención plena a lo que se le pedía.

En esta segunda parte, además de lo expuesto en la primera parte, de lo que si funcionó, también quedó muy palpable, que ha de haber alguien que lidere la situación, además de compartir el liderazgo en momentos puntuales y precisamente tenía que ser la persona que propuso la coyuntura.

Si ésta persona no actuaba con autoestima y confianza en sí misma, colocándose delante del caballo y del grupo, el caballo no iba hacia delante y lo perdían, dando lugar a la desunión del conjunto-manada. Si la persona tomaba las riendas de la situación, actuando con seguridad, los demás se alineaban y se coordinaban los unos con los otros, obteniendo como resultado que la actividad propuesta se realizara con éxito.

Lo que se puede experimentar claramente interactuando con caballos en libertad, es que a través de la imposición, la dominancia, el control, el castigo, estar reprimidos, acercarse con aires de superioridad (amo y señor), manipular, el caballo se aleja o huye, lo que nos anima a buscar otra forma de comunicarnos, que refleje un respeto incondicional hacia el otro.

A lo largo del día quedó claro como nos comunicamos a través de nuestro lenguaje corporal y si somos conscientes de él, podremos comprender de qué manera nos estamos acercando y comunicando con el otro para entender sus reacciones.

La importancia de encontrar el equilibrio entre la presión y cesión aspecto importante, para que las personas confiemos y queramos colaborar. Con el caballo vimos claramente que si no cedíamos a la presión en el momento que se ponía tenso, lo perdíamos y que aumentando la presión, se tensaba más, se bloqueaba, se estresaba y solo quería huir, de manera que perdíamos el vínculo con él. Por tanto, es importante tener un caballo cómodo y confiado para lograr su participación. Para ello era necesario, ser conscientes de las señales de seguridad o de peligro que emitía el caballo.

Otro factor importante que pudimos apreciar es la importancia de actuar de manera coordinada o sincronizada en cuanto a las actividades y movimientos, compartiendo habilidades y conocimientos, dando señales claras y concretas, buscando el equilibrio entre la suavidad y la firmeza, dónde cada miembro es importante y nadie está por encima de nadie, lo cual da seguridad y confianza.

Que con el caballo, somos cada uno de nosotros quienes tenemos que ver porque no coopera, ver lo que ocurre para rectificar la situación, somos nosotros quienes debemos solucionar el problema. Es decir, el foco de atención ha de estar en uno mismo ¿Qué puedo hacer yo o que depende de mí, para cambiar la situación? O ¿Qué puedo hacer yo para cambiar aquello de lo que me quejo? Es decir, hacerse cargo.

Otra parte ineludible que pudimos percibir es, no estar centrados exclusivamente en los resultados, ya que nos desconecta de la realidad del momento. El caballo nos invita a estar en el momento presente e ir viendo lo que está sucediendo en cada instante y desde ahí tomar las decisiones oportunas, ya que esto nos dará flexibilidad para adaptarnos a lo que está sucediendo para avanzar paso a paso e ir consiguiendo pequeñas metas.

Con todas estas actuaciones, al final de la jornada, pudimos comprobar que el caballo nos tomó como parte de la manada, una vez finalizadas las actividades, permaneció junto a nosotros aún estando en libertad.

El caballo observa las reacciones que acompañan al estado emocional. No necesita la aprobación de nadie, va con aquel que se mueve convencido y auténtico (sin máscaras) se comunica de una forma clara y coherente con lo que piensa, siente y hace (mente, corazón y cuerpo), estando en el momento presente, ya que ello, le hace sentirse seguro y protegido y sabe puede confiar. Además, nos dice claramente lo que le gusta y lo que no, de manera que nos da la posibilidad de experimentar y probar nuevas formas de actuación, invitándonos una y otra vez a realizarlo desde el respeto, la confianza, la comunicación clara, observando lo que ocurre en cada momento y tomando decisiones que beneficien a todo el conjunto y no solo a nosotros mismos.

El caballo busca compañía fidedigna y de confianza. Cuando se siente seguro, sigue a su líder, sea caballo o humano.

Es un trabajo progresivo, dónde gran parte del trabajo se basa en el conocimiento propio y en cómo nos relacionamos con los demás. Donde es importante observar las señales que emite el caballo como respuestas a nuestras actuaciones y darnos cuenta qué sentimos en nuestro interior, en base a ello, ir haciendo los ajustes necesarios para lograr su colaboración y participación de forma voluntaria.

Los comentarios tras el Training en Liderazgo Asistido con Caballos, fueron los siguientes:

La percepción extrema del caballo, le convierte en un maestro excepcional en las dinámicas de equipo. Ainhoa

Una experiencia que me ha permitido ejercitar la presencia y la atención plena de mis sentimientos en el ejercicio de trabajo en equipo. Ángel

No me imaginaba la claridad con la que el caballo percibe nuestras emociones. Ha sido la mejor clase de mostrarme sin coraza y generar un vínculo emocional impresionante. Iñaki

Nunca hubiera podido imaginar como la conexión con un caballo podía ayudarme a descubrirme a mí misma. Isabel

En la sesión he sentido la interconexión y como se ha creado el vínculo Persona-Caballo de manera increíble. Ambos nos hemos sentido participes de conseguir el objetivo. Una experiencia maravillosa. Eduardo

Salgo con aprendizajes inesperados y que van a cambiar mi manera de afrontar el trabajo en equipo y las negociaciones. Guillermo

Como me dijo Amaia Aguirre directora de www.coachingfactory.es, quien acompañó y dió apoyo durante el training asistido con caballos: “Tras el día de hoy de lo que me he dado cuenta es que después de interactuar con los caballos en libertad, somos mejores personas”.

En esta era, es importante conocer más sobre la naturaleza humana y saber que lo que realmente motiva a las personas NO ES ESTAR MOTIVADOS POR NUESTRO PROPIO INTERÉS, sino lo que realmente nos motiva es PONER NUESTRO PROPIO INTERÉS AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN DE LA SOCIEDAD y esto ha de sentirlo toda la organización. Se trata de hacer el bien al mundo y como resultado eso nos hace sentir bien, tanto emocional como económicamente. Así que la premisa es, preocupándonos por la sociedad nosotros ganamos.

Hay que cambiar el orden en cuanto a los resultados y saber que primero nos hemos de centrar en el bienestar y la felicidad de los seres humanos como principal finalidad de la vida y esto es lo que hará, estemos encaminados a lograr los resultados deseados.

Esto es lo que llevamos a la práctica durante el día con el caballo. Primero nos centramos en su bienestar para que estuviera cómodo y confiado para luego lograr los objetivos marcados y así es como se lograron los resultados.

Es necesario nos demos cuenta que las reglas del juego han cambiado y lo que antes funcionaba (Era de la industrialización) ya no sirve. Por lo que es importante nos adaptemos al nuevo escenario laboral y económico que se avecina.

Lo importante no es lo que poseemos, sino lo que ofrecemos y entregamos a los demás, lo que además lleva a la auténtica felicidad. Borja Vilaseca "Que harías si no tuvieras miedo".





Hay algo en el exterior del caballo, que es bueno para el interior del hombre. Winston Churchill

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