Te cuento que me he dado cuenta que las expectativas crean mi descontento, que mi mente las genera para no estar nunca satisfecha.También que siempre tengo una imagen de cómo deberían ser las cosas para ser feliz y que cuando no se da así surge mi desánimo.También me ocurre que siempre estoy buscando algo más como un trabajo mejor, un mayor sueldo, otra pareja, un viaje al extranjero, una casa en otro lugar, un nuevo modelo de coche… y que aunque alcance algunas de éstas cosas nunca me hacen completamente feliz, sino que son una alegría pasajera porque después de eso siempre busco algo más.
Por lo que por fin he comprendido que la única felicidad permanente está dentro de mí, que no hay nada afuera con lo que pueda alcanzar esto.
Así que ahora en cuanto percibo algo de esto en mí o siento su energía porque se nota claramente en el cuerpo, que es otra cosa que he aprendido a “sentir” y estar más en el cuerpo, paro voy adentro de mí, me conecto y me instalo allí, entregándome al presente y disfruto de lo que es este momento (también te cuento que para alcanzarlo he llevado a cabo y sigo una práctica intensa en una meditación basada en valores que me ha permitido separar mis pensamientos de quién realmente soy) de manera que mis pensamientos ya no me secuestran como antes o no me quedo enganchada a ellos, van perdiendo su fuerza y si lo hacen en el momento de darme cuenta, amablemente me traigo de vuelta a este espacio, a este estado de conciencia. La vida desde aquí se vuelve amable, generosa y serena. Es impresionante lo ilimitados que somos y lo poco que nos conocemos.


Voy a seguir contándote cosas que me van sucediendo internamente. Así que hasta la próxima…

Marianne G.S. 


Nos dirigimos hacia una nueva naturaleza en las organizaciones. Con un nuevo esquema de habilidades un nuevo conjunto de herramientas, un nuevo estado mental. Lleno de esperanza e inteligencia dotada de un potencial inagotable y recursos ilimitados para servir al bien común.
Yo me lo creo!



Y te adelanto porqué
Porque no se trata de ser una buena persona.
No se trata de dar para recibir aprobación.
No se trata de transigir con uno mismo para poder “encajar”.
No se trata de ser arrogante o ser "dueño de uno mismo" para tapar aquello que consideramos como mal visto.
Se trata de vivir aquí y ahora dando el 100% a uno mismo y a los demás, sabiendo que los demás también son el mismo ser, reconociendo aquello que nos une a todos.

Vivimos tradiciones constituidas por un sistema de creencias que se han estancado, vuelto rígidas y que no han permitido grandes cambios. Estos sistemas de creencias hacen que la gente se sienta segura porque así tiene una estructura a la cual seguir. Pero en realidad son sólo sistemas de creencias pasados de padres a hijos de generación en generación y que nunca hemos revisado poniendo el foco en lo que nos separa, en lo que nos falta y hace vivamos encorsetadas o encorbatados.

Este nuevo estado no está contenido dentro de una tradición es un eterno ahora y permanentemente evolucionando. Es un ser consciente de uno mismo desde dónde comienzas a cambiar comportamientos de miedo, de separación de limitaciones porque cuando comienzas a estabilizar ese Ser es cuando puedes ver lo que te frena y empiezas a reconocerlo y dejarlo ir. Pocas personas han experimentado esta experiencia y es lo más importante y natural a la vez porque nacimos con ella.

Es un retornar a nuestro hogar, es un ir adentro. Es el camino del conocernos que comienza por entendernos a nosotros mismos, es la capacidad de evolucionar emocionalmente. Se trata de tomar responsabilidad de nuestro propio ambiente interno. Y para nada está reñido con el éxito, puedo tener éxito pero a la vez es importante estar en paz, tener buenas relaciones, estar enfocad@ en el bienestar tanto en el mío propio como en el de mis empleados y colaboradores. Y tod@s queremos esto.

Es ser responsable de lo que estoy siendo, si voy a trabajar voy a alegre, enfocado en dar un buen servicio, enfocad@ en hacer felices a las personas. Porque de esta manera cómo crees que te vas a sentir al final del día? Te vas a ir a casa a gusto, de manera que también darás calidad a tu familia y es importante se dé éste equilibrio. Si nos centramos en el bienestar interno y externo nos rodeamos de personas motivadas, porque se sienten importantes porque saben están contribuyendo, porque están dando y esta es la nueva naturaleza dar en lugar de tomar. Los cambios son graduales ya hemos cambiado mucho en lo externo ha llegado el momento de ir adentro y esto ya ha comenzado...

Es un salto al vacío... ¿Te lanzas?


El pasado 2 de octubre ofrecí una formación para futuros profesionales de recursos humanos en Vitoria (Hípica Agurain). Comencé compartiendo mis experiencias, las cuales me han llevado a darme cuenta que hoy en día lo más  importante que hace falta incorporemos en las organizaciones son  habilidades humanas más que habilidades directivas. De hecho les sugerí que cambien el nombre de RRHH  a desarrollo del potencial humano. Porque las personas somos mucho más que un recurso. Es más tenemos unos recursos ilimitados por lo que ésta visión entierra la sensación de valía de las personas y limita nuestro talento y potencial. Es una visión incompleta de nosotros mismos y precisamente determina el sistema de creencias de una organización y sus comportamientos hacia sí mismos y sus empleados.

Compartí las dos palabras que echo de menos en las organizaciones y son la palabra amor y la palabra espiritualidad. Cuando hablo de amor me refiero a percibir el potencial de cada persona e incrementarlo, en definitiva creer y confiar en tu gente eso es amor y para eso hemos de comenzar por creer y confiar en un@ mism@ porque damos lo que nos damos.

Y cuando digo espiritualidad me refiero precisamente a soltar nuestra actitud individualista conectados con una nueva fuente de energía, desarrollando la capacidad de dar lo mejor de nosotros mismos, permitiéndonos sentir nuestras emociones y abiertos a ser vulnerables. Sin miedo a decir la verdad o a perder la aprobación o la imagen porque está la certeza de que la verdad genera unidad  y que la protección aumenta el miedo propiciando desconfianza y separación. Con la capacidad de gestionar la diferencia, sabiendo que la diferencia es lo que crea la sinergia. Dispuestos a servir. Viviendo más en el presente y abiertos a los desafíos que la vida nos presenta, entendiendo que los cambios generan movimiento para nuestro crecimiento y desarrollo.



Una vez con los caballos fuimos trabajando los diferentes aspectos necesarios para crear un clima de confianza y afecto de manera que nos vieran como parte de la manada y quisieran interactuar y cooperar de forma voluntaria.


La idea de lo que es un caballo para nosotros, el tipo de pensamientos que emitimos, emociones, sentimientos, el trato que le damos tiene una energía y es lo que determina la actitud de los caballos. A ellos no les importa lo que hacemos ni el puesto que ocupamos, sino lo que estamos siendo en cada momento. Porque precisamente esto es lo que nos define.


¿Estas siendo claro, estás siendo honesto, estas siendo amable, estás incluyendo, estás confiando, le ves de igual a igual, lo respetas tal como es, le estás escuchando, eres flexible, estás aquí y ahora…? Estos son factores que influyen y hacen que el caballo esté dispuesto a cooperar. El caballo está dispuesto a servir al humano. Ahora si no hay un trato de igual a igual lo siente, si no lo respetas tal como es lo sufre, si no confías en él, si no le dejas participar, si le presionas demasiado se resistirá y si puede se va.

Es emotivo percibir que cuando actuamos desde nuestra humanidad la naturaleza se coordina con nosotros dispuesta a confiar y a servirnos. Es obvio que sucede igual con los seres humanos, somos naturaleza.

El comportamiento íntegro de los caballos dejó huella en cada un@ de los participantes.

Marianne G.S.

La Universidad de Mondragón como algo novedoso para los jóvenes que están realizando el Máster de Innovación Empresarial y Dirección de Proyectos en Orona Ideo ha incluido unas charlas mensuales de profesionales expertos en diferentes temas y afianzar así los conocimientos que van adquiriendo a lo largo de ésta formación. A mí en concreto el tema que me propusieron fue sobre diferentes formas de liderar equipos. Lo primero que me vino fue  la forma de funcionar de la naturaleza. Seguramente porque trabajo en ella y con ella. 

Lo cual me llevó a preguntarme ¿Porqué en la naturaleza los equipos son de alto desempeño? 
Me di cuenta que es porque se percibe como un TODO, funcionan para el BIEN COMÚN y actúan como una UNIDAD
Además he vivido dos experiencias que me han marcado. La primera fue en una organización dónde trabajé dirigiendo a un grupo de personas y la segunda con los caballos. 


En ambos casos mi forma de liderar fue a la antigua usanza tal como lo aprendí, desde la imposición, el control, la superioridad del rango y creyendo que los que han de cambiar son los demás.
A través de diferentes experiencias me di cuenta que no conectaba realmente ni con la gente ni con los caballos, ni conmigo misma, ya que no llegaba a sentirme a gusto, lo cual me llevó a indagar qué es lo que ocurría y de qué manera estaba yo conectada con la situación. 


Me di cuenta de mi actitud individualista que hace que lo más importante sea lo mío, que surge de mis miedos e inseguridades, de no conocer mi naturaleza verdadera. Aprendí a valorar tanto mi intelecto o mente pensante que no veía más allá de mis creencias o condicionamientos. Ahora sé que no soy mis pensamientos, ya que estos cambian constantemente y se contradicen entre sí, viviendo todo el tiempo en un estado de contradicción y creando separación. También me he dado cuenta que mi mente pocas veces tiene tranquilidad, viviendo angustiada por diferentes exigencias, en un constante juicio, análisis, razonamiento, comparación, evaluación, alegría fugaz y satisfacción pasajera.  Esto no quiere decir que niegue mi intelecto o mente condicionada, ni mucho menos porque por supuesto me es útil para tomar decisiones y me permite funcionar en este mundo. Lo que expongo aquí es que tenemos la capacidad de ir más allá del pensamiento. 

Y ahí precisamente es dónde puse el foco en la charla, en la necesidad de darnos cuenta quienes somos en realidad y dejar de creer que somos nuestros pensamientos porque una vez vamos desarrollando la capacidad de SER comenzamos a elegir actitudes más creativas y colaborativas además de desarrollar nuestro potencial completo y convivir en paz y armonía con los que nos rodean fomentando así una nueva manera de liderar centrada en la conciencia (la conciencia es nuestra naturaleza verdadera).

 A través del aprender a SER desarrollamos las capacidades que yacen más allá de la mente pensante o mente condicionada tales como la capacidad de sentir, de estar presentes, de observar la mente, de escuchar nuestra intuición, de soltar el estrés acumulado a lo largo de toda nuestra vida y la autoaceptación. 
 La autoaceptación nos lleva a la aceptación de los demás y a celebrar la diversidad. Es imposible aceptar con sinceridad los aspectos de otros que uno rechaza en sí mismo. 

Por tanto si aprendemos a CONVIVIR en armonía pacífica con nosotros mismos, nuestra relación con los demás y la manera en que nos relacionamos y respondemos mejorará invariablemente.   

Al conectarnos con nuestra fuerza y madurez interna  las relaciones se vuelven óptimas y de un compromiso más profundo porque nos lleva a vernos como un TODO a funcionar para el BIEN COMÚN y a actuar como una UNIDAD. Recordemos que somos naturaleza, cuando actuamos desde aquí, nos lleva a actuar como equipos de alto desempeño. Para mí ésta es la manera natural de liderar equipos, una vez dejamos de identificarnos con el pensamiento nos sentimos completos dentro de nosotros mismos y necesitamos estabilizar esto. 

¿Te ves incorporando estas cualidades en ti y en tu equipo?
La naturaleza lo disfruta a cada instante.

Marianne G.S. 


Somos 100% responsables de nuestro bienestar.
Y te cuento porque es una buena noticia porque nuestro bienestar únicamente depende de uno mismo.
Esto comienza por cada uno/a de nosotros, cultivando una experiencia y una energía a través del desarrollo del SER.
El secreto está en conocernos íntimamente de manera que dejamos de demandar al exterior para que nos haga sentir seguros o que los demás nos hagan sentir bien. Se trata de ir adentro y descubrir que lo que buscabas afuera está dentro de ti. Cuando conectas con eso, todo empieza a cambiar, el miedo comienza a caer y empiezas a abrirte a nuevas posibilidades. Se trata de  comenzar a vivir en el presente, lo cual te lleva a liberar la conciencia y una vez que comienzas a liberar la conciencia tienes la capacidad de afrontar tus limitaciones o miedos porque desarrollas una energía interior que te hace sentir seguro/a y confiado/a.

Te comparto una experiencia vivida por un cliente a quién he acompañado recientemente en su proceso de autoconocimiento:

"A través del acompañamiento de Marianne y su metodología en Autoliderazgo Asistido con Caballos he experimentado un cambio significativo en mi forma de afrontar el día a día. He conseguido mejorar mi autoestima, evitando que mi mente se sitúe en la negatividad, lo cual me ha ayudado para poner en valor mis capacidades, mejorando
profesionalmente y en mi ámbito social.


Con esta metodología ha cambiado significativamente mi perspectiva de la vida, afrontando ésta con una actitud más positiva y disfrutando más del presente, valorando el momento y las cosas realmente importantes de la vida".



Es un sistema en el que te ves en acción, te lleva a ser consciente de ti mism@ e incorparas valores que fomentan el desarrollo de una actitud positiva repercutiendo en una mejora en tu calidad de vida  y una relación más armoniosa e integrada con el entorno que te rodea.

A través del desarrollo del SER despiertas las capacidades que están más allá de la mente pensante o mente condicionada tales como la capacidad de sentir, de estar presente, de observar la mente, de escuchar tu intuición y la autoaceptación. 

Para más información contacta conmigo:
Sesiones individuales de Autoliderazgo Asistido con caballos para adolescentes y adultos.
No hace falta tener conocimientos de caballos, el trabajo se realiza pie a tierra, no se montan los caballos.
600469083/marianne@conectartecon.com