Generalmente no lo hacemos por eso te voy a pedir lo siguiente, porque para poder comprender lo que voy a ir exponiendo aquí primeramente hace falta estés realmente escuchando. 
Te pido estés en un estado de atención plena. 
Lo cual significa que lo que escuchas no lo estás intentando analizar o estar de acuerdo o en desacuerdo, o rechazando o juzgando, sino que estás en un estado dónde tu opinión queda en suspenso, queda inactiva, dónde simplemente escuchas para descubrir, para investigar.
No comienzas desde una conclusión.
Es una sensación desde dónde no tienes deseo alguno de demostrar que tienes razón, sino que de verdad quieres comprender, tu mente no tiene autoridad alguna.
Porque esto es realmente escuchar.
Te animo a que lo practiques y mañana continuamos…




Las personas abordamos innumerables problemas y si lo observamos nuestra existencia es una serie de conflictos, contradicciones, una lucha rutinaria, dolor, alegría fugaz y satisfacción pasajera.
La vida de la mayoría es bastante fea, miserable, desdichada y mezquina.
Presionados por un sinfín de regulaciones, directrices y modelos a seguir no conseguimos un instante de libertad o un sentimiento de plenitud. Vivimos en constante frustración porque siempre buscamos realizarnos; nuestra mente escasas veces tiene tranquilidad y muy a menudo estamos angustiados por diferentes exigencias.

Es evidente que no necesitamos un cambio superficial una simple reforma, un nuevo modelo o nueva revolución externa, porque ya hemos intentado crear una sociedad mejor, una forma de vida diferente. Como vemos ya sea en manos de otras personas sigue la misma estructura de siempre. Con el tiempo por la presión de las circunstancias el grupo diferente se convierte en la nueva clase alta y vemos que los mismos abusos que tal reestructuración pretendía eliminar se repiten otra vez de forma parecida.

Necesitamos más bien una transformación fundamental de la mente, un cambio total, no meramente parcial. Y si queremos un cambio verdadero, duradero y eficaz debemos investigar lo que significa el cambio. Es cierto que vamos cambiando superficialmente debido a las circunstancias, a la necesidad o que nos amoldamos a cierto modelo determinado, pero debemos darnos cuenta que una reforma política, una guerra, una revolución social, cambia la mente del ser humano sólo en la superficie.

Una persona que de verdad quiere descubrir lo que significa un cambio fundamental es necesario que investigue todo el proceso del pensar es decir el funcionamiento de la mente y la naturaleza del conocimiento. Porque si no comprendemos esto no hay ninguna posibilidad de afrontar nuestros innumerables problemas y percibir la vida de una nueva manera.

¿Me acompañas a investigarlo?




DARSE CUENTA
La puerta de la inteligencia

Entonces antes de nada hemos de entender qué es dialogar porque si tú y yo nos aferramos a nuestras opiniones, a nuestros dogmas y verdades, a nuestras experiencias, está claro que no puede haber un verdadero diálogo entre nosotros porque no se trata de reafirmarnos ni de intentar dominarnos mutuamente, sino de hablar con naturalidad, en una atmósfera de amistad, de compañerismo. 
También debe haber afecto y duda, porque sólo así estaremos libres para investigar, lo cual significa cuestionar, e ir descubriendo paso a paso por uno mismo.
Si lo hacemos de este modo no necesitaremos seguir a nadie ni pedir a nadie que reafirme o constate nuestros descubrimientos.
Ahora todo esto exige una inteligencia y sensibilidad extremas.
Con esta actitud es como la mente realmente descubre.
Sin embargo te aseguro que lo que descubre tiene muy poco valor porque lo importante es descubrir, soltar y después seguir investigando. 
Es perjudicial quedarse con lo descubierto porque así es como la mente justamente se cierra y se bloquea y se obstina en tener la razón.
Bibliografía:
DARSE CUENTA 
La puerta de la inteligencia
J.Krishnamurti

La mente pensante o mente condicionada es como una tela de araña sólida y extraordinariamente diseñada creada por conceptos como lo bueno, lo malo, lo correcto, lo incorrecto, análisis, razonamientos, conclusiones e intelectualizaciones que provienen de las circunstancias, de la cultura, la sociedad, la religión, los abuelos, los padres, profesores, el clima, las noticias, péliculas, la política, experiencias vividas...
Es acumulación, es recuerdo, es memoria, es pasado.

Es LO CONOCIDO por eso nos hace sentir seguros. La mayoría de las personas estamos atrapadas en ésta red. Pero al estar la mente condicionada por su creencia o no creencia, el pensamiento es incompleto, no es libre y aún así lo empleamos como medio para resolver nuestros problemas. Comenzamos a darle vueltas y vueltas a las cosas sin darnos cuenta que no puede resolver ninguno de nuestros problemas porque el pensamiento es quién los crea. Es precisamente el que nos hace vivir en un estado de contradicción y desdicha constante. Es un nivel que nos mantiene atrapad@s.
La pregunta es ¿Puede la mente liberarse de éste conocimiento/condicionamiento?
Si puede, de hecho a veces ocurre.

A todos nos ha ocurrido alguna vez ocasionalmente que hemos querido resolver un problema y después de haber intentado todo lo posible para encontrar una respuesta, después de haber utilizado todos los recursos posibles dentro de los límites del pensamiento, la mente de forma espontánea se queda en silencio, cae en un vacío y ahí surge la respuesta, sin ansiedad, sin exigencia, sin elección y es tan clara, tan rotunda que no nos la cuestionamos.

Como vemos, la mente ha utilizado toda su capacidad de pensar ha llegado al límite del pensamiento sin haber encontrado una respuesta por eso se queda en silencio.
Hemos intentado diferentes métodos, sistemas y caminos pero ninguno ha logrado que el hombre deje de sufrir.
De modo que tiene que aparecer un factor totalmente nuevo que no dependa de la mente y lo cual no significa que debamos dejar de pensar, es saber que el pensamiento es un instrumento muy útil pero sin identificarnos con él. Lo que expongo aquí es que la mente debe entrar en un estado donde pueda percibir sin el proceso de reconocer.

Es un estado de percepción y nada más. Es caer una y otra vez en este momento, es ser conscientes sin juicios ni valoraciones. Te animo que te hagas las siguientes preguntas: ¿Estás dispuest@ a renunciar a ese pensamiento que parece tan real? ¿Eres capaz de caerte en la nada en el presente con todo lo que significa?
¿Eres capaz de salir del MALENTENDIDO?

Esto sucede cuando desarrollas el arte de no creerte tus propios pensamientos y empiezas a sentirte comod@ en un lugar dónde no hay certezas, un lugar dónde sólo estás en contacto con tus sentidos, un lugar dónde surge la intuición. EL ESTADO DEL SER.
Es un darnos cuenta de todo el proceso de la mente con sus limitaciones, se trata de un simple entendimiento, que hace que el pensamiento no intervenga. Es quitarte de en medio.

Únicamente ese estado de percepción puede generar un cambio radical en nuestra forma de vivir.
Únicamente este estado podrá resolver todos nuestros problemas.
Sólo así encontraremos los regalos que ésta experiencia de vida nos brinda.
Sólo así podremos saber quién realmente somos y vivir vidas más plenas y satisfactorias tanto personalmente como profesionalmente.


Que disfrutes del día,
Marianne G.S.

La mente pensante o mente condicionada es como una tela de araña sólida y extraordinariamente  diseñada creada por conceptos como lo bueno, lo malo, lo correcto, lo incorrecto, análisis, razonamientos, conclusiones e intelectualizaciones que provienen de las circunstancias, de la cultura, la sociedad, la religión, los abuelos, los padres, profesores, el clima, las noticias, la política, experiencias vividas... Es acumulación, es recuerdo, es memoria, es pasado.
Es LO CONOCIDO por eso nos hace sentir seguros. La mayoría de las personas estamos atrapadas en ésta red.
Pero al estar la mente condicionada por su creencia, el pensamiento es incompleto, no es libre  y aún así utilizamos el pensamiento como medio para resolver nuestros problemas. Comenzamos a darle vueltas y vueltas a las cosas sin darnos cuenta que el pensamiento no puede resolver ninguno de nuestros problemas porque el pensamiento es quién los crea. Es el que nos hace vivir en un estado de contradicción y desdicha constante.

La pregunta es ¿Puede la mente liberarse de éste conocimiento/condicionamiento?
Si puede, de hecho a veces ocurre.
A todos nos ha ocurrido alguna vez ocasionalmente que hemos querido resolver un problema y después de haber intentado todo lo posible para encontrar una respuesta, después de haber utilizado todos los recursos posibles dentro de los límites del pensamiento, la mente de forma espontánea se queda en silencio y en ese silencio surge la respuesta, sin ansiedad, sin exigencia, sin elección. Como vemos, la mente ha utilizado toda su capacidad de pensar ha llegado al límite del pensamiento sin haber encontrado una respuesta por eso se queda en silencio. Este estado de percepción sin interferencia alguna del pensamiento puede generar un cambio radical en nuestras vidas.
Hemos intentado diferentes métodos, sistemas y caminos pero ninguno ha logrado que el hombre deje de sufrir.
De modo que tiene que aparecer un factor totalmente nuevo que no dependa de la mente y lo cual no significa que debamos dejar de pensar.
Lo que expongo aquí es que la mente debe entrar en un estado donde pueda percibir sin el proceso de reconocer.
Es un estado de percepción y nada más, es decir, es un ESTADO DEL SER.
Lo importante para nosotros es darnos cuenta de todo el proceso de la mente con sus limitaciones, se trata de un simple entendimiento, que hace que elijamos que el pensamiento no intervenga.
Únicamente ese estado de percepción puede generar un cambio radical en nuestra forma de vivir.
Únicamente este estado podrá resolver todos nuestros problemas
Sólo así encontraremos los regalos que ésta experiencia de vida nos brinda.
Sólo así podremos saber quién realmente somos.
Es la única manera de disolver el ego y que nuestra mente esté en paz.


Conversaciones presenciales y por skype para liberarte del encorsetamiento de tu mente.
info@conectartecon.com/600469083

Marianne G.S.